viernes, 5 de noviembre de 2010

 
La Guerra Civil Española fue un conflicto social, político y militar que se desencadenó en España tras fracasar el golpe de estado del 17 de julio de 1936 llevado a cabo por una parte del ejército contra el gobierno de la Segunda República Española, y que se daría por terminada el 1 de abril de 1939 con el último parte de guerra firmado por Francisco Franco, declarando su victoria.
A las partes del conflicto se las suele denominar bando republicano y bando nacional.
El bando republicano estuvo constituido en torno al gobierno legítimo de España, el del Frente Popular, coalición de partidos marxistas, republicanos y nacionalistas, apoyado por el movimiento obrero, los sindicatos y los demócratas constitucionales.
El bando nacional estuvo organizado en torno a gran parte del alto mando militar, institucionalizado en la Junta de Defensa Nacional y se apoyó en el partido fascista Falange Española, la Iglesia Católica y la derecha conservadora (monárquicos, cedistas y carlistas). Socialmente fue apoyado, principalmente, por aquellas clases más o menos privilegiadas hasta entonces, (burgueses no liberales, aristócratas, terratenientes o pequeños labradores propietarios, etc.) que tras la victoria en las urnas del Frente Popular veían peligrar su posición social o estaban temerosas del anticlericalismo y de un posible estallido de violencia del proletariado.
Numerosas voces del ámbito jurídico como el magistrado español de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, el fundador de la asociación Justicia Democrática Carlos Jiménez Villarejo,[14] el penalista y magistrado de la Corte Suprema de Argentina Raúl Zaffaroni,[15] así como diversas asociaciones de víctimas del franquismo y otros, sostienen que el bando franquista cometió actos de genocidio y crímenes contra la humanidad, ya que en la documentación ahora disponible, como los archivos militares de la época, se demostraría que sus planes incluyeron el exterminio y persecución sistemática de la oposición política, la violación de las mujeres de los ciudadanos republicanos, la imposición de test físicos y psicológicos a presos para vincular su ideología con enfermedades mentales o el robo sistemático de niños a padres republicanos a los que todavía se oculta su verdadera identidad.[16] [17] Por ello, consideran que dichos actos no pueden prescribir ni ser absueltos y que deben ser investigados.
Las consecuencias de la Guerra civil han marcado en gran medida la historia posterior de España, por lo excepcionalmente dramáticas y duraderas: tanto las demográficas (aumento de la mortalidad y descenso de la natalidad que marcaron la pirámide de población durante generaciones) como las materiales (destrucción de las ciudades, la estructura económica, el patrimonio artístico), intelectuales (fin de la denominada Edad de Plata de las letras y ciencias españolas) y políticas (la represión en la retaguardia de ambas zonas -mantenida por los vencedores con mayor o menor intensidad durante todo el franquismo- y el exilio republicano), y que se perpetuaron mucho más allá de la prolongada posguerra, incluyendo la excepcionalidad geopolítica del mantenimiento del régimen de Franco hasta 1975.
CANCIONES DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA:
HIMNO NACIONAL

Esta "Marcha Real" del siglo XVIII fue proclamada como Himno Nacional de la España franquista en 1937. José María Pemán es el autor de la letra.
Viva España
alzad los brazos hijos del pueblo español
que vuelve a resurgir
Gloria a la Patria que supo seguir
sobre el azul del mar el caminar del Sol.
¡Triunfa España!
Los yunques y las ruedas
cantan al compás
del himno de la fe.
Juntos con ellos
cantemos de pie
la vida nueva y fuerte
de trabajo y paz.
CAMARADA

Adaptación de la canción tradicional alemana "Ich hatt' einen kameraden", escrita en 1809 por Ludwig Uhland. Esta canción, una de las más populares entre los ejércitos europeos, fue adoptada en los primeros tiempos de la Falange.
Yo tenía un camarada.
!Nunca lo hallaré mejor!
Que en la gloriosa jornada
iba, firme la pisada,
al redoble del tambor.
¡Una bala, compañero!
-¿Para quién de los dos es?
Era el dialogo postrero,
y bajo el plomo certero
cayó tendido a mis pies.
Hace un esfuerzo, y en vano,
quiere mi mano estrechar.
-¡Duerme en paz, querido hermano!
La Patria quiere mi mano
para volver a atacar.
¡Gloria! ¡Gloria!
¡Gloria y victoria!
Con el cuerpo con el alma,
con las armas en la mano,
por la Patria.
Nuestro
s cantos, que vuelan,
el viento los lleva por ahí,
que en España, que en España,
empieza a amanecer.


No hay comentarios:

Publicar un comentario